En el marco del “Mes de la Corrosión”, desde ATEG queremos poner el foco en un aspecto clave de la transición energética: la durabilidad de las estructuras que sostienen las instalaciones solares.
La energía solar es ya uno de los pilares del sistema energético europeo. Sin embargo, para que esta tecnología sea verdaderamente sostenible, es imprescindible que sus componentes estén diseñados para resistir en condiciones reales durante toda su vida útil, que puede superar los 30 o incluso 35 años.

Un sector en crecimiento: capacidades de fabricación en la Península Ibérica
El desarrollo del sector solar ha impulsado también la capacidad industrial en España y Portugal. Como muestra el mapa “Solar structure manufacturers Iberia (2026)”, la Península Ibérica cuenta con una sólida red de fabricantes especializados en estructuras para instalaciones fotovoltaicas.
Este ecosistema industrial no solo contribuye a la autonomía estratégica europea, sino que también genera empleo y valor añadido local. Pero más allá de la capacidad productiva, hay un factor determinante para garantizar el éxito de estas infraestructuras a largo plazo: la resistencia frente a la corrosión.
El desafío de la corrosión en instalaciones solares
Las estructuras solares están expuestas de forma continua a condiciones ambientales exigentes: humedad, cambios de temperatura, radiación solar, atmósferas salinas o contaminantes industriales.
Sin una protección adecuada, la corrosión puede comprometer la integridad estructural, aumentar los costes de mantenimiento y reducir la vida útil de la instalación.
Galvanización: una solución fiable y sostenible
El acero galvanizado se posiciona como una solución óptima para este tipo de aplicaciones. Gracias a su recubrimiento de zinc, proporciona una protección duradera y probada frente a la corrosión, incluso en entornos agresivos.
Entre sus principales ventajas destacan:
- Larga vida útil: protección durante décadas sin necesidad de mantenimiento significativo
- Sostenibilidad: el zinc es un material reciclable y contribuye a la economía circular
- Eficiencia económica: menor coste total a lo largo del ciclo de vida
- Fiabilidad: comportamiento predecible y ampliamente documentado


El pipeline solar en España: una oportunidad industrial a gran escala
Más allá de las capacidades de fabricación, es fundamental entender la magnitud real del desarrollo solar en España. Según los datos publicados por Red Eléctrica, el volumen de proyectos con acceso y conexión a la red refleja un pipeline de crecimiento excepcional en el contexto europeo.
En el caso específico de la energía solar fotovoltaica, los datos son especialmente significativos:
- 23,5 GW ya en servicio, formando una base sólida de generación renovable
- 52,8 GW con permisos de acceso y conexión concedidos, que representan proyectos con alta probabilidad de materialización
- 15,1 GW adicionales en tramitación, aún sin permisos, pero que reflejan el fuerte dinamismo del sector
En conjunto, esto supone un volumen potencial que más que triplica la capacidad actualmente instalada, lo que anticipa un crecimiento sostenido del sector en los próximos años.
Desde el punto de vista industrial, este despliegue implica una demanda masiva y continuada de soluciones estructurales. Cada planta solar requiere miles de toneladas de acero en sus estructuras de soporte, expuestas durante décadas a condiciones ambientales exigentes.
En este contexto, el acero galvanizado se posiciona como un aliado clave para el desarrollo del sector. Su capacidad para ofrecer protección frente a la corrosión durante décadas, incluso en entornos agresivos, lo convierte en una solución idónea para acompañar este crecimiento.
Además, apostar por materiales duraderos contribuye directamente a los objetivos de sostenibilidad del sector energético, al reducir la necesidad de reposición, optimizar el uso de materias primas y favorecer modelos alineados con la economía circular.
En definitiva, el pipeline solar en España no solo representa una oportunidad energética, sino también una oportunidad industrial para consolidar soluciones constructivas que respondan a los retos de largo plazo. Porque en un sistema energético basado en renovables, la clave no es solo crecer, sino crecer con calidad, fiabilidad y visión de futuro.
Durabilidad: clave para la transición energética
Si queremos que la energía solar sea realmente sostenible, debemos considerar no solo la generación de energía limpia, sino también la durabilidad de las infraestructuras que la hacen posible.
Elegir soluciones como el acero galvanizado es apostar por instalaciones que resisten el paso del tiempo, reducen su impacto ambiental y optimizan los recursos.
En definitiva, la transición energética no solo depende de cuánta energía generamos, sino de cuánto tiempo somos capaces de mantener esa generación en condiciones óptimas.